La Confesión Belga es una excelente expresión de la fe reformada y uno de los símbolos doctrinales de las iglesias reformadas de Holanda y de sus descendientes.
En su última denuncia de los falsos maestros, Pablo contrasta el mensaje de ellos con el mensaje de la cruz.
Otros dos apologistas importantes fueron Justino Mártir y Tertuliano, quienes tuvieron posturas opuestas en cuanto a la filosofía griega.
La presencia del Espíritu Santo en el creyente transforma su manera de vivir, librándolo de andar según la carne para andar según el Espíritu.