El Catecismo de Heidelberg sigue siendo uno de los más queridos entre cristianos reformados por su calidez y sensibilidad pastoral.
El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
Los padres de la iglesia llamados los polemicistas suirgieron después de los apologistas para seguir desarrollando y defendiendo la teología cristiana.