Juan Calvino escribió una breve introducción a su teología, la cual después convirtió en el Catecismo de Ginebra.
La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
En la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo para que nosotros fuéramos hechos también hijos de Dios por medio de la adopción.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.