Juan Calvino escribió una breve introducción a su teología, la cual después convirtió en el Catecismo de Ginebra.
En el vientre del pez, Jonás bajó una cuarta vez, y desde el fondo del már, oró al Señor, reconociendo que Dios lo había...
Aunque es cansado persistir en hacer el bien, existe la promesa de cosechar beneficio si no nos desmayamos.
Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.