Juan Calvino escribió una breve introducción a su teología, la cual después convirtió en el Catecismo de Ginebra.
En su descripción y defensa de su ministerio, Pablo y sus compañeros nos dan un retrato de minstros fieles.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.