Juan Calvino escribió una breve introducción a su teología, la cual después convirtió en el Catecismo de Ginebra.
El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.
Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.