Completando la demostración de lo bíblico de la doctrina de la Trinidad, este episodio cita textos que apoyan la deidad del Espíritu Santo y la personalidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Además de la palabra, los sacramentos son medios de gracia.
Todavía perseguidos, los tesalonicenses mostraron la evidencia de la gracia de Dios en sus vidas por medio de su fe y amor.
Esta introducción al libro del profeta Jonás presenta algunas características literarias y el llamado incial de Dios y la respuesta incial de Jonás.