Completando la demostración de lo bíblico de la doctrina de la Trinidad, este episodio cita textos que apoyan la deidad del Espíritu Santo y la personalidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
El apóstol Pedro denunció los falsos maestros de su día, quienes negaron al Señor que nos compró.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
Otros dos apologistas importantes fueron Justino Mártir y Tertuliano, quienes tuvieron posturas opuestas en cuanto a la filosofía griega.