Completando la demostración de lo bíblico de la doctrina de la Trinidad, este episodio cita textos que apoyan la deidad del Espíritu Santo y la personalidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Este episodio repasa unos temas de interés especial en la segunda mitad de la Segunda Confesión Helvética.
El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Las instrucciones finales contienen consejo sobre cómo hablar y cómo escuchar para crecer en la fe.