Si la ley no abroga la promesa y no salva, ¿para qué la dio Dios? En Gálatas 3:19-25, Pablo da una respuesta a esta pregunta.
Si queremos vivir en los cielos nuevos y la tierra nueva en el futuro, ahora es el momento de prepararnos acá para el estilo...
Dos pruebas de la doctrina de justificación por sola fe son la misma experiencia de los Gálatas y el ejemplo de Abraham.
En medio de los oráculos de juicio hay dos profecías que Jesús cumple.