Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
Al usar el Antiguo Testamento ampliamente, el Nuevo Testamento nos demuestra principios de interpretación.
Difícilmente un esclavo liberado buscaría volver a la esclavitud, pero es común cambiar una religión esclavizante por otra.
Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.