Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
La reforma protestante avanzó y a veces retrocedió en Suiza, el Reino Escandinavo, Francia y los Países Bajos.
Los primeros versículos del libro de Rut describen un escenario lleno de devastación e ironía hasta que el Señor dio un rayo de esperanza.