Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
Cinco lamentaciones burlonas anunciaron la destrucción del opresor.
La fe es el único y el apto instrumento de la justificación.
La escatología individual incluye la muerte y el estado intermedio tanto del no creyente como del creyente.