Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
La justificación tiene dos aspectos: el perdón de los pecados y la imputación de la justicia de Cristo.
Los peligros gemelos de sub- y sobre-contextualizar se pueden disminuir con una definición adecuada de la contextualización.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.