Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
Al usar el Antiguo Testamento ampliamente, el Nuevo Testamento nos demuestra principios de interpretación.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.
El principal medio de gracia es la palabra de Dios predicada.