Una pregunta que solo los seres humanos hacemos es: ¿qué somos nosotros? Para entendernos, el salmista primero contempla la grandeza de Dios y luego lo pequeño y lo glorioso de los seres humanos. Citando este salmo, el Nuevo Testamento revela su máximo cumplimiento en el Hijo de Dios, quien se hizo uno de nosotros.
Aunque la gracia de Dios entró inmediatamente después del primer pecado de la humanidad, el primero pacto durante la época de la gracia fue...
Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.
El ordo salutis es el orden de los beneficios de redención que el Espíritu Santo aplica a los creyentes.