Una pregunta que solo los seres humanos hacemos es: ¿qué somos nosotros? Para entendernos, el salmista primero contempla la grandeza de Dios y luego lo pequeño y lo glorioso de los seres humanos. Citando este salmo, el Nuevo Testamento revela su máximo cumplimiento en el Hijo de Dios, quien se hizo uno de nosotros.
La voluntad de Dios para los cristianos es nuestra santificación, particularmente en el área de la sexualidad.
La iglesia es una, santa, católica y apostólica.
La resurrección de Cristo garatiza la resurrección del cuerpo en el día final.