Una pregunta que solo los seres humanos hacemos es: ¿qué somos nosotros? Para entendernos, el salmista primero contempla la grandeza de Dios y luego lo pequeño y lo glorioso de los seres humanos. Citando este salmo, el Nuevo Testamento revela su máximo cumplimiento en el Hijo de Dios, quien se hizo uno de nosotros.
En el siglo XIX, unos movimientos por dentro y por fuera afectaron la iglesia mucho - el romanticismo, la revolución industrial, la escuela dominical,...
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Las viudas ya tuvieron abundante comida, pero todavía quedó por resolverse la continuación del linaje extinto de los hombres difuntos.