Los primeros cinco capítulos de la Confesión de Fe de Westminster cubren la doctrina de Dios, incluyendo su revelación, la Trinidad, su decreto, la creación y la providencia.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
En su descripción y defensa de su ministerio, Pablo y sus compañeros nos dan un retrato de minstros fieles.
Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.