Los primeros cinco capítulos de la Confesión de Fe de Westminster cubren la doctrina de Dios, incluyendo su revelación, la Trinidad, su decreto, la creación y la providencia.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
La ascensión de Cristo es la culminación de su ministerio como Señor, Sacerdote y ser humano.