Los primeros cinco capítulos de la Confesión de Fe de Westminster cubren la doctrina de Dios, incluyendo su revelación, la Trinidad, su decreto, la creación y la providencia.
Dios nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana y tener comunión con él.
En la definición de la iglesia la doctrina tiene más peso que la estructura y la experiencia.
Demostramos el fruto del Espíritu restaurando al hermano caído en pecado.