Los primeros cinco capítulos de la Confesión de Fe de Westminster cubren la doctrina de Dios, incluyendo su revelación, la Trinidad, su decreto, la creación y la providencia.
Al final, el profeta dejó su queja y recordó las obras de Dios en oración.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.