Los primeros cinco capítulos de la Confesión de Fe de Westminster cubren la doctrina de Dios, incluyendo su revelación, la Trinidad, su decreto, la creación y la providencia.
La introducción especial de Génesis cubre cuestiones de su género, su estructura, su mensaje, su importancia y su aplicabilidad para los cristianos.
En su efusivo agradecimiento por la iglesia en Tesalónica, los autores describieron una iglesia digna de ser imitada.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.