Como hijos del día, tenemos que vivir en una forma alerta y sobria, armados de fe, amor y esperanza.
La Cena del Señor es no sólo una conmemoración sino también comunión con Cristo.
Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
La iglesia en Tesalónica nació en medio de oposición, recibiendo y continuando en necesidad de la gracia y la paz de Dios.