El primer estado del ser humano fue de inocencia, el cual incluyó algunas instituciones fundamentales y una prueba especial.
Demostramos el fruto del Espíritu restaurando al hermano caído en pecado.
Preocupados por la fe de los tesalonicenses en medio de aflicciones, los misioneros enviaron a Timoteo para animarlos y para ver cómo estaban.
Mucho aprendizaje es una cuestión de recordar las verdades que ya sabemos.