El primer estado del ser humano fue de inocencia, el cual incluyó algunas instituciones fundamentales y una prueba especial.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.