El primer estado del ser humano fue de inocencia, el cual incluyó algunas instituciones fundamentales y una prueba especial.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.
La fe es el único y el apto instrumento de la justificación.