El primer estado del ser humano fue de inocencia, el cual incluyó algunas instituciones fundamentales y una prueba especial.
Como muchos creyentes, el profeta Habacuc preguntó sobre la maldad en su nación.
Aunque no podemos justificarnos cumpliendo la ley sino creyendo, la fe produce el amor, y el amor es el cumpliento de la ley.
La séptima y última sección de la Confesión de Fe de Westminster cubre lo básico de la escatología.