El Salmo 2 es un representante de los salmos reales, con un enfoque el Rey que también es el Ungido de Dios y el Hijo de Dios. Después de burla de las naciones y advertencia para las naciones, el salmo sorprende con una tierna invitación. Las siete citas de este salmo en el Nuevo Testamento nos indican cómo encontrar su cumplimiento en Cristo.
Después de decirnos lo que Dios nos ha concedido, Pedro nos insta a aplicar toda diligencia para crecer en nuestra fe.
Desde el vientre del pez, Jonás siguió orando, suplicando a Dios y haciendo un voto de agradecimiento por la salvación que es del Señor.
En el siglo XX, varios "ismos" surgieron y decayeron, prometiendo una salvacón que solo el evangelio puede ofrecer.