Los peligros gemelos de sub- y sobre-contextualizar se pueden disminuir con una definición adecuada de la contextualización.
Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
Dios nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana y tener comunión con él.
La creación no solo es un hecho histórico y un artículo de fe sino también la fuente de toda una cosmovisión para la vida.